domingo, 9 de febrero de 2025

Otra Vuelta. He Visto el Futuro.

"...y aunque el dolor es espeso,

se diluirá con un beso

que me demuestre que tú

no eras mucho más que eso..."

J. M. Cano.


Otra Vuelta. (He visto el Futuro).


He visto el futuro, y no estás en él.

Es oscuro, es húmedo y estoy cansado, pero río sardónico.

Es hora entonces de seguir mis propios consejos frienzoneados, y activar la Venganza Indiferente. Las víctimas serán pocas, todas voluntarias, pero caerán y será en tu honor y por tu culpa.

Porque cumplo mis promesas en lo posible, tu nombre insólito será el último que pronuncie. Pero moriré como vine al Mundo, y como he vivido esta vida; eso lo sé mañana.

Ni tú ni yo tenemos remedio, y eso lo ví en el tiempo. Tu ausencia era una figura de cartón, sombra y silueta vacía de todo el amor que no quisiste.

Y en esa vida dejé de culparme, porque era verdad que no era yo, sí eras tú. Pensé que era el único ciego.

Pero no soy el único, cariño, que tuvo oportunidades como peces dorados. Y son tan resbaladizas.

No hay reproches, sólo te abandono a tu mala suerte; pero deja descansar tus labios en lo que atañe a lo que no quieres y pudo ser tuyo. Yo sabré cómo y si lo uso, y con quién, de hoy... hasta mañana.

Adiós, amor.

Hola, amiga.

¿Cómo has estado?




lunes, 20 de enero de 2025

Cincuenta y Tres. El Tiempo y su Patín.

 "Plans that either come to naught

or half a page of scribbled lines..."

Pink Floyd. Time.


Cincuenta y Tres. El Tiempo y su Patín.


El Tiempo no está hoy para contar, si hay, pérdidas o ausencias. Sí se sintió sin embargo, como El Año que este Me Alcanzó.

Comenzó con fuego, con rabia; con una bofetada a mi falsa seguridad. Algún desconocido pateó mi brújula y me mandó a lugares donde ya no debería estar.

En el Mundo Real, no hay "Protocolos Fénix": las cosas arden y eso es todo. Las cenizas se esfuman. Al Tiempo le vale madre; toma sus cosas y se va. Allá tú si te quedas.

Aun así, pasan cosas, vas a lugares, conoces gente.

Y la Música... esa Balsa-Para-Todo-Naufragio, llega y te acomoda las ideas, y apacigua las comadrejas que roen por dentro. Incluso con el corazón en la picota.

A veces engañas al Tramposo Padre Tiempo, en ocasiones hasta frustras sus guadañazos. Pero claro, él puede esperar, porque Es Él y eso hace. Toma su patín y te mira de hito en hito, "¿cómo vas, todo bien?". No hay remedio.

Sin embargo la Adultez (porque la Madurez sigue descartada), permanece un misterio, terra ignota. Me pregunto si esta crónica "gen-equisicidad" seguirá por siempre; si acaso algún día adquiriré tintes de normalidad o si soy un caso perdido. ¡Mejor no preguntar!

Pero bajo la sonrisa descarapelándose, sí se insinúa la escasa certeza de mi caducidad. El calendario empequeñece frente a los pendientes, los deseos, las sedes (en plural, sí señor) y las hambres, las ganas paliadas. Es un seguir mirando al horizonte, buscando islas nuevas; y de reojo espiar nervioso, listo para achicar. La vista más mermada, los dientes más sensibles, el pelo más ralo y delgado; tonos de gris infinitos y topografía facial.

No hay DeLorean que valga en esta película. Pero igual, a donde vamos no necesitamos caminos, ¿no es cierto?