viernes, 30 de diciembre de 2016

Finalprincipio. Y un suspiro.

    



   

    Bien. No hace mucho me dí cuenta que el Aniversario de este querido mamotreto se me pasó como la ingente cantidad de cosas que nunca noto, probable efecto secundario de mi antigregarismo: olvido los cumpleaños casi tanto como deseo que el mío pase inadvertido.
    Es así entonces que quiero, de manera alegremente tiránica, hacer uso de esta ventana para dar las Gracias a todos y todas los que nos han acompañado, a Su Inseguro Servidor y al Lupino Chucho Con Pulgares por igual, en esta incoherente aventurilla de tres al cuarto. Cosas de la temporada, suelo ponerme agradecido.
    Ahora, no sería tan arduo físicamente agradecer de uno por uno citando nombres y apellidos -con una notable excepción-, pero emocionalmente quedaría a deber y eso no sería justo.
    Así que, ya sean colibríes que tararean por estos mismos caminos; amigos de toda la vida con regalos infalibles de cariño; niñas de agua tan queridísimas como a mis irises; amores desincronizados pero no exentos de cariño auténtico; personas generosas que sin conocerme me han prestado sus ojos y no fallan con el "+"; aquellos que vía Unsplash me ayudan desinteresadamente a complementar mis vagas palabras con imágenes... A todos, Mil Gracias.
    Y de paso que el Nuevo Inminente Año sea para ustedes puerto y refugio, hogar y cariño, carcajada y regalo. Que lo que esperan, anhelan y aun necesitan desborde sus manos. ¡Feliz 2017! :)
    Awoo,
    Manuel.

"I, I did it all
I owned every second that this world could give
I saw so many places, the things that I did
With every broken bone, I swear I lived". OneRepublic. I Lived.







Un Suspiro.

    Y al final del día, un suspiro que es adiós y también gracias. Una breve exhalación a la vez de orgullo descarado y de arrogancia justificada, pero también de alivio al saber que mañana es posible.
    Un suspiro solamente, pero también mil sonrisas; y un real mar de lágrimas que fueron medicina o fueron vapor inerte. Que es carpeta con memorias aprisionadas en una neurona sin nombre; trescientos sesenta y cinco ayeres, hoyes y mañanas como una serie de luces que a veces hizo corto.
    Días extraños, días ecstáticos; llamaradas de dolor, o lujuria o desesperanza; o figuras de acción de platino puro; o brisas inofensivas en playas azules y doradas. Todo vale ese suspiro, todo cuesta dos gramos de aliento.
    Y al final del día el sello de la promesa, la esperanza ilusa de estar aquí, todos juntos en el cariñoso egoísmo, todos unidos en el abrazo y la desavenencia o aun en el puro recuerdo; pero aquí, pero todos.
    Un suspiro también por aquellos a quienes nuestros brazos ya no alcanzan: madres, abuelas, tías, padres, hijos, amigos.
    Por todo lo ganado, por lo que se extravió en la niebla y en el polvo; por lo que acunamos entre brazos suave y codiciosamente, lastre que al soltar nos arrancó del pecho lo que nos impedía elevarnos.
    Por todo y todos, por tí mismo: un suspiro al final del día, el último antes del primero. Nada más. Y nada menos.

"Hope that you spend your days, but they all add up
And when the sun goes down, hope you raise your cup...". OneRepublic. I Lived. (Yes, once more, I like the song).




viernes, 23 de diciembre de 2016

Pequeña Jauría. La singular esquizofrenia de releer la tinta sudada.

Píldoras de Tinta.

    Las palabras me caen encima. Levantan mi ego en hombros y luego lo azotan, lo abandonan, lo ignoran. Y entonces sé que jamás serán suficientes.
    Hoja tras hoja, desde la promesa de la cubierta hasta la sonrisa de la última solapa, nunca se lavará nada; la enfermedad es efectivamente crónica, el bello eufemismo de lo incurable.
    Tantos delirios, tantos fuegos; dolores, urgencias; tanta luz ansiada y sombras conjuradas sobre los ojos, sobre el corazón mismo. Tanta esperanza insólita también; numerosos ramalazos de ironía y risa sardónica y auténtica.
    Las palabras hacen jaurías, hordas que me emboscan; acechan detrás de rostros tan amados, o nombres invocados de la dudosa nada por una ouija interna a veces condescendiente. Habrá quien piense con generosa ingenuidad que ésto incluso indique talento, yo sé que es cincuenta y uno por ciento maldición. La mano escribe el temor del resto de mí.
    Y las palabras son también breves pero frenéticas plegarias; graciasadioses por el regalo de otras almas más bellas que la que porto; por el darse cuenta de estar vivo y de nadar contracorriente al tiempo; por el agridulce don de amar en casi completo silencio. Son píldoras de tinta; analgésicos contra la soledad crónica, antibióticos para el rencor o la envidia. Sanguijuelas minúsculas que te drenan mientras te curan, y viceversa.
    Horror y Lujuria, Agonía y Extasis: el cuaderno azul aun no va ni a la mitad...

"It's only words, and words are all I have
To take your heart away". Bee Gees. Words.








Tengan todos una muy Feliz Navidad.

Sinceramente: 

Manuel López.



viernes, 16 de diciembre de 2016

Cafeína intermitente. Aquís y Allás.

Un Mapa Diferente.

    Nadie dijo que la vida en el Limbo fuera linda, ¿o sí? Ni mencionó el tamaño del eco cuando carraspeas o murmuras, o el atronar de la tela al cambiar de posición, o la síncopa convulsa del latir con el respirar.
    Pero te engañas. Quieres pensar que ves un mapa diferente, pero este aquí es el mismo de siempre; viajaste en círculo otra vez y eliges ignorarlo. Es la consecuencia de solo mirar el horizonte y nada más.
    Así que hagamos un trato: mira alrededor, todos los rincones; cada árbol y cada piedra. Derrámate en los ríos, cuelga sobre el valle desde las alas de los pájaros. Yace en las colinas. Mira todo, siente, huele cada cosa. No pierdas detalle.
    Toma este aquí y espárcelo en cada cabello y cada poro. No lo hagas tuyo: hazlo Tú.
    Y a cambio te prometo que cuando llegue el tiempo de moverse y de viajar sabrás exactamente dónde has estado, y reconocerás a dónde vas cuando llegues porque será otro aquí, diferente, quizá mejor. Y encontrarás cosas familiares, o tan desconocidas que serán maravillas; o incluso sueños y deseos y promesas que crees olvidadas en la neblina.
    Un consejo, oh magnífico tonto de capirote: si el camino te cruza con alguien no dudes en pedirle que te acompañe. Su respuesta podría sorprenderte.

"And I always thought that it would make me smarter
But it's only made me harder
My heart thrown open wide
In this near wild heaven
Not near enough". R.E.M. Near Wild Heaven.





Como Un Espejismo. (Cariño).

    No sé si a estas alturas te sorprenda que te diga que quisiera probar tu soledad. Tomarla entre ambas manos y pegar un buen bocado. Compartirte y servirte un poco o un mucho de la mía, para saber si te gusta el sabor.
    Mas no logro entender por qué -seas solo tú o seamos ambos-, seguimos bailando en círculos a dos brazos de distancia como dos fieras tímidas. ¿Es solo mi miedo o es también tu revulsión? ¿Es que soy demasiado transparente o por el contrario soy tan nítido que sabes lo que realmente valgo?
    Quisiera contra todo pronóstico que también las canciones buenas fueran premonitorias; que en efecto tengas miedo de decir "I'm falling for you". Es solo que ya perdí la cuenta de cuántos eclipses totales llevamos entre los dos, e ignoro también si tengo que pasar al pizarrón a hacer sumas y restas. Nunca he sabido todo de mí, hoy no sé nada de tí; cariño: no sé nada. La ignorancia me gana por primera vez.
    Porque eres como un espejismo. A veces creo y temo que si intentara acariciar tu rostro, mi mano pasaría a través. Otras creo que somos una película en mi cabeza y yo soy solo utilería.
    Créeme, estoy dispuesto: vé a donde quieras y yo estaré detrás. Pero baja ese muro de vidrio, hazlo puerta para tocar en ella. Moriría esperando pero, cariño... ¿es absolutamente necesario?

"How stupid is it? For all I know you want me too
And maybe you just don´t know what to do
Or maybe you´re scared to say: 'I'm falling for you'". Weezer. El Scorcho.



viernes, 2 de diciembre de 2016

Encrucijada del Tiempo, Calcomanías de la Memoria y ¡¡¡1.21 Gigawatts!!!




Calcomanía Soluble.

    Cuántas palabras imposibles manan del bolígrafo en estos días. Cuánta sed de vivir otra vez y cuánto vidrio fundido en mis coyunturas.
    Y además está la comezón de sentirme infantil, congelado en los trece y los veintidós; qué poco he aprendido en todos estos años.
    Qué ganas de murmurar palabras demoledoras en vez de gemir como un perro apaleado; de hablar de espíritus formidables o amores que incineran planetas a su paso... Pero mi alma es blanda y cuelga raída, y el tiempo me engañó con otra calcomanía también soluble en silencio.
    Ahora que la tristeza escupe sangre por la boca me preocupa lo que bailará sobre su tumba; cuando no quede más que la envoltura de celofán, cuando no haya más testigos que los inútiles pixeles apilados en tres o treinta años, ¿contra qué o quién se volverá mi soledad?

"If only I'd thought of the right words
I could have held on to your heart...". The Cure. Pictures Of You.





Ruta Equivocada.

    De improviso tierra, tierra por todos lados excepto arriba. Dentro de mí el alma cansada de cargar un triste fardo; por fuera el cuerpo aun lleno de tiempo leve, de horas de risas y whiskey. A mi lado un ángel duerme y su ceño aun no me perdona.
    Y yo sonrío haciendo equilibrios sobre el cansancio y la desilusión, el desvelo, los meses de soledad. Pero puedo sentir cómo se me curan los ojos con cada curva, cada kilómetro equivocado y precioso.
    Seis horas eternas deseadas por diez milenios: cualquier cosa por el placer de inhalar el aire más frío y puro del mundo; por ver esas sonrisas que adoro a morir. Aun a sabiendas del enorme incordio que resulto. Así que ésto es ser Egoísta Por Las Razones Correctas. Me encanta.
    Por otras cuarenta y ocho horas de memoria resbaladiza me deslizo entre cerros y adoquines. Los ángeles se me han cuadruplicado y yo hago malabares de cariño silencioso.
    La última noche es un parpadeo cósmico y delata la pequeñez de Mi Historia.
    Los abrazos acolchan ambos fríos, el de la mañana y el de mi regreso.
    Más tarde, mientras otros kilómetros me regresan al planeta del que huí, canto y mi voz es más firme; fumo y cada cigarro me mata menos; se que mi fea sonrisa es más amplia y descarada y menos amarga; y lo se aun sin ver el retrovisor.
    Ignoro qué, pero algo renació. Lo cual habla muy bien de las Rutas Equivocadas.

"Like a river that don't know where it's flowing
I took a wrong turn and I just kept going". Bruce Springsteen. Hungry Heart.





Hay Trampas y Hay Tigres.

    Son las doce y el cajón nuevo está listo, con el tamaño justo y tapizado con un bonito fondo de cariño. Adentro van todos los recuerdos que saltaron girando en feliz delirio en los días recientes. Es tiempo ahora de hacer recuerdos nuevos como naipes que soporten el castillo, el presente.
    No hay ni sombra de intención de olvidar; ni las veces que el amor no funcionó o los vacíos que dejan aquellos cuyo tiempo terminó; mucho menos las cosas que no pesan, o los amores o cariños o lealtades. Es simplemente que el aquí y ahora no se hace de memorias, sólo se adereza con ellas.
    Es así entonces que cada día el mundo es nuevo, y -Dios me ayude- las posibilidades son incluso aterradoramente infinitas. Y acaso lo que más me asusta es no saber si la esperanza paga o sólo promete; si el puente está detrás de la curva o si es caída libre hasta pasado mañana. Y luego el deseo de llevar la mano acompañada y sólo sentir vacío, empeorado por que la mano que quieres tomar no puede hacerlo o no quiere la tuya.
    Cruzar el tiempo parece muy sencillo -quizá incluso lo sea-, pero hay trampas y hay tigres.

"Every year is getting shorter, never seem to find the time
Plans that either come to naught or half a page of scribbled lines...". Pink Floyd. Time.




El Último Día.

    Cuando la luz termina su propio principio ya ardo en la fiebre del hoy. El pasado, más feliz, tomó su barco y cruza el mundo y el tiempo, y yo lo despedí con un beso en la frente, y espero sus postales.
    El futuro sin embargo, permanece oculto como siempre detrás de excusas estúpidamente metafísicas; las tres sílabas del Cuervo de Poe tienen más sentido que su perorata imbécil sobre mi ineptitud. Luego "ahora" es todo.
    Y cada día es el más hermoso, el más horrible día; sólo mis ojos pueden verlo porque los demás están distraídos con su miedo a esta muerte lenta que inexplicablemente alguien llamo "vida". Y ésta dura tan, pero tan poco, que cada día es el último día.
    Así ardo en esta fiebre del hoy, con un hambre perenne emprotrada en el alma y la secreta esperanza que la alquimista amada transmute el aire en Mañana, y éste en Siempre.

"With every new day
Your promises fade away
It's a fine day to see
Though the last day for me
It's a beautiful day". Sarah Brightman. It's A Beautiful Day.



viernes, 25 de noviembre de 2016

Frío. A veces el viento sopla más fuerte adentro que afuera.

Vuelto a Cero (Erizo).

    Extiendo el silencio sobre mi cama, y no pido permiso. No lo necesito. Y hay tanto que no necesito. Insisto, persisto; se acabaron los caminos al fin de la locura. Me libero de mi propia cobardía abrazándola hasta estrujarla, me lleno las manos de autodestrucción y subo al mecha. Aspiro a burlarme del Dilema del Erizo. Pero no claudicaré.
    Azorado, me he dado cuenta que es imposible perder algo que nunca se tuvo; que no podrían quedar espacios vacíos en lo que estaba repleto de nada. Simplemente he vuelto a cero. ¿Qué he perdido entonces?
    Siento tentación a ceder a la tentación perversa de erguirme y pavonearme. Comprendo mi responsabilidad, devoro mi sombrero de culpa, mi capirote de idiota, pero ¿qué más puedo hacer? Persistir, insistir. Callar a pesar de la tortura, la Verdad. Tirarme a la basura con toda la evidencia.
    No tengo nada que decir. No diré nada.
    (No debo huir).
    (No debo huir).
    (No debo huir).

"No debo huir". Shinji Ikari. Evangelion.



Réquiem para un Cobarde.

    Tomó las palabras y las metió una por una en un enorme revólver azul. Luego subió al techo a contar chistes amargos. Después se puso a disparar. Incluso malgastó varias palabras en ella, aun sabiendo que era invulnerable.
    Y luego recordó cuál era el problema real, y entendió lo que estaba haciendo. Nunca tuvo sangre fría, no realmente. Nunca pudo disparar directo a la cara, como hacen los valientes. Como hacen los hombres.
    Así que después de la tristeza vino la rabia y luego la vergüenza, El Viejo Miedo. Con ojos muy abiertos miró sorprendido el círculo cerrándose y entendió que había llegado tan lejos como podía, que intentar más era inútil. Puso la boca del arma en su sien, y apretó.
    Una, dos, diez veces; una palabra tras otra. Objetos secos y duros que encontaron su camino misteriosamente dentro de él, rebotando en su cerebro encallecido y yendo a alojarse en el tórax, donde hallaron algo más blando que destrozar.
    Cuando hallaron su cuerpo vieron a su lado el enorme revólver azul, y encontraron en él sólo dos palabras de gran calibre, y supieron que si hubiera disparado esas dos primero, contra ella o contra sí, seguramente habría sobrevivido.
    Pero era un cobarde, y no sabía disparar como hacen los hombres valientes, y por eso ahora se hiela en el Infierno.
    Dios verdaderamente odia a los Cobardes.

"Someone tried to tell me something:
"Don´t let the world bring you down";
Nothing will do me in before I do myself,
So save it for your own and the ones you can help". Soundgarden. Blow Up The Outside World.



En la Colina.

    No sé hace cuanto llegué, pareciera que este lugar haya estado aquí por siempre. Saboreo esta ausencia de todo, sólo el cielo y la tierra y yo en medio. Pero me acompañan estas nubes grises tan bajas y hermosas, y un viento algo pervertido me ciñe el abrigo al revolotear.
    No sufro y no tengo miedo; ya no recuerdo lo que dejé atrás ni por qué. Sólo confío en que nadie puede alcanzarme: en algún lugar del camino hacia aquí hay una reja obstinada e impertinente. Es tan hermosa esta colina, donde sólo funciona una voz y no huele a nadie. La paz es tan grande que sientes su peso en los hombros, en el vientre; te cae encima y te permea, blanquea tus huesos y lava tus órganos.
    Y sé que algún día tendré que irme a otro lado, acaso volver a ese desierto que llamé vida; pero mientras sucede hago sartas de minutos y enramadas de horas; veo pasar años olvidados y futuros posibles, girando alrededor y bendiciendo el ahora con majestuosa sumisión. En este lugar el Mundo es mío. El tiempo pide permiso. El deseo es paria, no tengo nada ni doy a cambio.
    De súbito el viento me toma y mis pies dejan la tierra. Y yo Soy, diez metros sobre la colina, y el bosque debajo custodia mi secretos.
    Un cuervo amable se lleva mi memoria.
    Mañana, cuando éste llegue, incluso el dolor será nuevo.

"And I´m thinking about 
A brand new hope,
The one I've never known,
'Cause now I know
It's all that I wanted". Green Day. Macy's Day Parade.



Mi Tiempo de Odiar.

    ¿Cuál es la cura para esta sensación de estar muerto por dentro?
    ¿Es acaso mi mano sobre el muslo firmísimo de la chica que finge estar a gusto sentada en mi regazo?
    ¿Es intentar avanzar infructuosamente en 'Hermosos y Malditos', odiando que en 1914 la vida fuera más sencilla y notando sin falta que el amor vuelve a un hombre patético y apocado?
    ¿Es la taza llena de café tibio, el cigarro que tiene mil sabores en cada fumada, la tarde cada vez más gris en la presbicia?
    ¿La gripe aplacada por una píldora, el silencio que quiere reventarme las costillas, las mil excusas que he urdido con Doyleana precisión?
    ¿O es el ignorado entumecimiento de la cerveza siempre a destiempo?
    ¿O este insensato garrapateo, este estupro de una página imposiblemente inocente; es realmente así como el día despliega la piedad al terminar -por fin-?
   ¿Mañana es otro inicio de verdad, o sólo un loop interminable, una cinta de Moebius arrugada y sádica? ¿Quién seré al finalizar el alba, y cómo?
   ¿Será la resignación, la aceptación de esta Broma Universal fraguada con saña en la mota de polvo de Sagan?
   ¿O será rogar por la Amnesia; esperar con las manos en el regazo a que el Olvido despierte; morder el veneno de la Decepción, rindiéndome sumisamente?
   ¿Y qué hay con la Rabia, con la Indignación, con la Humillación que ríe como bruja en ese rincón oscuro?
   ¿Es mi tiempo de odiar, y eso brindará una forma de Paz, o sólo corromperá mi alma estúpida para que finalmente sea digno de este mundo ridículo?

"I am the son, I'm the heir
Of a shyness that is criminally vulgar.
I'm the son and heir
Of nothing in particular". The Smiths. How Soon Is Now.



Tráeme Invierno.

    Tráeme, Invierno, unos ojos que rían. Tráeme unas manos que curen, que no me tengan miedo. Bríndame el reposo de un beso o mil que incendien las cenizas en mi pecho. Tráeme Invierno, eso cuyo nombre me ha hecho tanto daño.
    Congela esta fiebre y su delirio, petrifica las memorias; trae las cabañuelas sobre este páramo; disuelve este sollozo inútil que se resiste a dejarme y me llena la garganta.
    A cambio te ofrezco todo el calor que no pudo salir, cada palabra como una flama que quise darle, las manos ardiendo como siempre esperando acariciar. Llévate la esperanza verde que brilló sobre mi rostro un día, y dásela a quien tenga sed. Yo no la necesito más.
    Y tráeme también una voz, una que sirva; que pueda decir aunque sea las dos palabras necesarias para salvarme. Tráeme vaho para mi boca que forme sueños estúpidos y proyectos hilarantes; tráeme gemidos agónicos de segundos eternos, o un sollozo de placer inmaculado.
    O al menos busca mi alma extraviada y amnésica, dile que estoy bien ahora y ruégale que vuelva; que quedé vacío nuevamente; que hay refugio otra vez, calor dentro de mí para ella. Júrale que fue un error y ya no pertenezco a nadie más. Que ya no sigo esa sonrisa y esa voz inalcanzables.
    Tráeme Invierno, la vida que se derritió entre mis dedos a la luz de esos ojos que no quiero ver ni que me miren más.
    Vuelve, Invierno.
    Tráeme de regreso.

"Bring to me my big old sweater
nothing more would make me better". Tears For Fears. Cold.


viernes, 11 de noviembre de 2016

The moon's too bright, the chain's too tight, the Beast won't go to sleep...

Farewell to the Man.

    Farewell to the Man that sang like the sound of your heart breaking, farewell to the Lord of Word. Angels and Demons alike sob amongst the dying light, and Music Itself has grown a little discordant.
   
    Farewell Sweet Old Man, how tenderly my voice breaks -even if I hardly knew you. For one song was enough to rattle my soul, two were enough to make me cry in delight. Three made me love you.
    
    All that is left now is to dream the dreams, howl your song to tear driven moons. There's nothing more than to remember the tears. Goodbye Sweet Old Man, He of the Black Velvet Voice, sing to Our Lord tonight and teach him how to love us.

    And to all the Lovers in their beds; to all the Poor Men that cry and the Women who give them Madness; to all those like me, who crave drowned in dryed tears: Do Not Despair. For there He is, impeccably dressed; growling the notes, purring his big cat-like Song. And if she wants a Lover, you´ll still be anything she wants you to.

    Farewell, Leonard Cohen. Tonight you sing higher and deeper than ever. And I´ll die with you a little as well.



"Ah remember me, I used to live for music
Remember me, I brought your groceries in
Well it's Father's Day and everybody's wounded
First we take Manhattan, then we take Berlin". Leonard Cohen. First We Take Manhattan.

"And clenching your fist for the ones like us
Who are opressed by the figures of beauty
You fixed yourself, you said, "Well never mind,
we are ugly but we have the music". Leonard Cohen. Chelsea Hotel #2.




Leonard Cohen
 1934 - 2016

Espiral descendente. 2. Fantasmas y Embriones. Canciones y Despedidas.

    Tararean los días el vals del olvido, la cadencia de las memorias guardadas bajo llave en las neuronas más inaccesibles.
    Murmuran las noches consignas efervescentes contra la tiranía de la resignación, y luego se cruzan de brazos.



Un Fantasma de Cartón.

    Así que me dedico a escuchar el eco dentro de mí, en ese inmenso lugar vacío. A veces distingo su voz, diciendo recuerdos, otras son deseos incoherentes, y aun otras, palabras que hoy sé nunca dirá. Otras veces es mi voz la que murmura una lista eterna de razones por las que quisiera que estuviera aquí, sonriendo como una constelación entera.
    Cuando las voces duermen simplemente me pregunto si el tiempo sabe lo que hace o no es más que un gigante ciego dando tumbos por el mundo; o si marcha a paso de ganso al compás de un metrónomo tirano, cada parada cuando debe ser, cada media vuelta hipnótica orientada por la masiva precisión de una Era Glacial.
    Me asombra y asusta pensar que todos esos pares de ojos, todas esas pretéritas sonrisas y siluetas, todas las imperfecciones adoradas como lares delirantes hayan tenido un propósito concreto al perderse en la arena del reloj, o una lección ignorada que hoy cuelga en mi ventana como un fantasma de cartón.
    Me duele imaginar las noches de salada humedad que nunca fueron, los viajes astrales jamás detonados por labios ambiciosos, incluso las palabras abyectas que lavan reproches con jabón de arrepentimiento.
    Y ahora también me derrota esa presencia en negativo, esta añoranza inútil, y el misterio insoluble de quiénes somos ahora.




Embrión de Paraíso. (Titanio).

    Extiendo mi brazo y lo pongo, obstinado e inflexible, en su hombro de humo y espejos, y empujo; porque la línea amarilla es hoy más brillante que mil soles despiadados. Y yo estoy tan cansado de arder en esa radiación.
    Se que es la única medicina para una historia sin remedio. Se que voy a dejar que el tiempo la rapte de nuevo, para bien o mal. Como se también que esta burbuja de celos y resignación en que vivo me está matando una célula a la vez. Pero esta breve e hipócrita distancia protege, blinda, lamina y enfría el alma hacia la meta: matar no sólo éste, sino todo sentimiento. Nunca más, dijo el Cuervo. Pago el precio sin reparos.
    Porque no importa -con todas las letras-, que yo tenga la tibieza, el sabor, las palabras necesarias. Ni siquiera que nadie más que ella las merezca o haya merecido. Ella no las quiere.
    Y entonces que cada página sea una capa de titanio; encerrando la emoción, entumeciendo lo que no puedo mostrar; asfixiando la sospecha infundada de un destino en el cual igualmente nunca creí, pero llegué a creer vislumbrar. Al demonio con eso.
    Que vengan los paliativos: la carne suave y firme que nunca será realmente mía, el zumo de amnesia siempre tan defectuoso; las estridentes notas fatuas que hablen de amores impuros y egoístas. Todo a fin de hacer de su voz un melifluo eco, de su rostro un fantasma adorado, de su ignorancia una broma inerte. Bajo el frío de las moléculas prensadas este amor que no morirá porque no ha muerto porque no ha nacido; embrión de paraíso que jamás verá la luz untando una noche larga.
    Y afuera ella, sola o no; con su misterio empecinado, con sus ausencias y su amor, sea dulce o amargo. Ojalá algún día su lumínica sonrisa sea total.
    La mía ya jamás lo será.

"She dreams in color, she dreams in red, can´t find a better man...". Pearl Jam. Better Man.





   Apilo mentiras sobre una capa de conclusiones inciertas, construyendo así paredes para un edificio falso que me proteja del viento corrosivo, del sol radiactivo, del aliento de dragón de la desilusión.
    Y conjuro de noche hadas hipócritas con ínfulas de brujas; compartiendo fatuas obscenidades con alegre ansiedad. Con un estúpido, desesperado abandono.



Euterpe canta.

    La conocí de niño, aunque no dudo que estuvo ahí mientras yo flotaba en desesperado y absoluto amor. Me hablaba de cosas pequeñas, rebotando como pelotas en todos los muebles, pisos y paredes, mientras esperaba el nuevo juego de las mañanas y que pasaba en el colegio. Por las tardes decía cosas que no entendía pero sonaban como el futuro, cosas que ahora conozco pero aun me esfuerzo por entender.
    Un poco más tarde, ella empezó a venir apenas me levantaba, y me enviaba al mundo creciente murmurando ensalmos de una magia que parecía brillar en ocasiones en los ojos de las niñas. Cuando regresaba ella estaba ahí, esperando, y me dormía tarareando sus arrullos.
    Y luego los misterios empezaron a florecer, y algunos fueron dulces, otros amargos y otros más eran sólo delirio. Ella jamás ha parado de hablar de ellos, y aun conversamos recordándolos entre risas y lágrimas y brincos y gritos, como en aquellas tardes de profundo azul nostalgia que me he resignado a no recuperar jamás. Por aquel entonces ella empezó a asomar de vez en cuando, no sólo en unos ojos, sino en voces; en formas inquietantes y suaves como el falsete de las flautas para encantar serpientes.
    Yo crecí aun un poco más, y en un tiempo que dicen debió ser el más feliz yo me entristecí, herido por las espinas de una rosa negra. Y ella cantó tristemente para mí, y se puso triste también porque yo no sanaba del todo. Lloramos y gritamos juntos hasta que el tiempo resanó los surcos dejados por las lágrimas, y ella miró mi cuerpo y mi cara y me dijo que estaba vivo. Porque en medio de la penumbra nos hicimos hermanos, y padre y madre, y amantes locos y retozones.
    A veces ella es sumisa y otras traviesa. Otras veces ella está enojada o solloza con suaves lágrimas de sal. Unas veces me cura y otras me lastima mucho, pero sin malicia. Porque ella es sabia y entiende que es necesario.
    Flota en el aire a mi lado y cambia de formas como en un sueño, porque de sueños está hecha. Casi siempre hermosa, o seductora, o demente. A veces insoportable. Pero la quiero, y la perdono porque vivir sin ella es tan imposible que se muy bien que cuando ya no pueda escucharla es porque estaré muerto. Como se que ella será el arrullo cuando duerma al final, y será el viento sobre mi tumba. Y cantaremos juntos para siempre.

"She tied you to a kitchen chair
She broke your throne, and she cut your hair
And from your lips she drew the Hallelujah". Leonard Cohen (+). Hallelujah.





The Incredible Shrinking Woman.

    Recuérdame de vez en cuando, entre la risa diaria, sin fijarte en lo que yace atrás. Extráñame, como si realmente el mundo girara avanzando en un tiempo que significara algo.
    Olvídame cuando llores porque nunca tuve el derecho de enjugar tus lágrimas, y en realidad nunca quise hacerlo. Lo que quería más que nada en el mundo era hacerte reír cada día hasta mi muerte. Ahora que alguien más tiene ese trabajo, olvídame para yo poder olvidarte. Olvídame aun más, por favor.
    En nuevas coincidencias dí hola con una sonrisa, yo haré lo mismo; ambos con plena conciencia que cada saludo será una despedida. No te importe quién se fue primero.
    Todo esto porque quiero ser libre con la libertad más amarga, la de no ser tuyo. Libre de la memoria de tus ojos. Libre de la ceguera de la nieve de tu sonrisa. Libre de tu voz, que ronronea insoportable en el silencio que me aplasta. Libre del amor inútil que me masticó y escupió.
    Y así como yo he elegido ignorar si alguna vez me visitaste en algún sueño, así tú ignora la acidez en mis palabras; mis retinas hechas de puro dolor; mi rencor destilado entre líneas y párrafos hacia un destino imbécil que me estafó por diversión.
    Vete y sé feliz en una casa de muñecas, grita eufórica o suspira o gime en una hoja de árbol; vete y sé feliz a lomos de un átomo disperso. Y recuérdame de vez en cuando, entre hilarantes microsegundos, sin reparar en lo que pudo ser, incluso aunque un gigantesco yo no pueda prometerte lo mismo.

"And in the darkest night
If my memory serves me right
I'll never turn back time
Forgetting you, but not the time". Green Day. Whatshername.